viernes, 11 de marzo de 2011

Capítulo I: De como las redes sociales acabarán con el mundo.

Seguro que ya lo habías pensado, ¿verdad?.

Aun recuerdo mi primer contacto con una: Tuenti…. “¡Es una red para universitarios!” decían. “¡No puedes entrar si no te invitan!”… ¡Guau! Algo “superselecto” y “de mayores”. Normal que se corriese la voz.

Hoy por hoy, Tuenti es lo más parecido a una barrilada digital: entra cualquiera; cada año más jóvenes y, por lo general, el 90% de los que participan con una cierta edad… ¿cómo decirlo?…

¡Bueno! Que no son precisamente la élite universitaria y futuro del país, vaya.

La única diferencia es que, en una barrilada, son los encargados de tener su coche arrancado durante horas; con el maletero abierto y la radio a todo volumen “presumiendo” de ”equipazo de música” mientras la gente bebe, baila, se pasea y divierte (entre otras cosas) con su música de fondo. Él no se puede mover de al lado de su coche, claro. Aun así, acude año tras año… Su puntillo tendrá.

Facebook también tuvo su momento de auge – Creo -. Sé que todo el mundo tiene uno; ellos también. Lo que no saben es su contraseña…

Facebook se ha convertido, por el momento, en la mejor arma contra maridos, empleados, familiares, amigos insoportables,… Y es que, con las redes sociales, puedes sacar trapos sucios a cualquiera… y, si eres yanki, esto te abre un sin fin más de posibilidades.

Lo último es poder presentar como prueba ante un tribunal comentarios en Facebook para conseguir el divorcio. Algo que, si bien no es necesario en España, dar un argumento sólido para separarte de tu pareja, en América, es esencial… -para comprar un arma no, pero para separarte… ¡Palabras mayores, amigos!-.

También otras redes como Hi5, Myspace, Habbo, Xanga,… y un LARGUÍSIMO etc han tenido su repercusión entre la población. Aunque, SIN DUDA, nada como el fenómeno Twitter, y es que si hay alguna red social destinada a acabar con un sector de la población, esa es Twitter.

Dejaría en pañales al mismísimo “Video kill the radio star” forjando algo como: “Twitter kill the star”. Si, si. ¡A cualquiera!

O es que alguien no ha oído (leído) a:

Alejandro Sanz y su magnifico símil de ’Ley Sinde’ y los derechos de los niños africanos que sufren de Sida para acceder a los medicamentos.

O a David Bisbal, que también haría sus pinitos en la red con lo de: “Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que se acabe pronto la revuelta”.

O Jordi Gonzalez. Para él y su “Telebasura tu puta madre, guapa.” también habría un pequeño rinconcito en la red.

La última, la de Charlie Sheen. O, mejor dicho, “las últimas, las de Charlie Sheen“… Sin entrar en más detalles; que mi intención es hacer un post y con el tío de la sangre de tigre embotellada tenemos para un bestseller surrealista que ni Valle-Inclán.

La cuestión es que Twitter parece estar permitiéndonos acceder a la cara más natural de nuestros ídolos y, en ocasiones, al encontrarnos con que nuestro idílico personajillo no es el tipo perfecto, simpático y ocurrente a la par que sencillo en toda ocasión, puede que no nos guste…

O simplemente, puede que tu ídolo sea uno de los citados anteriormente…

0 comentarios:

Publicar un comentario